El plan de la Venerable Logia Blanca rara vez se revela en su totalidad desde el principio. Y hay una razón para eso: si el plan completo fuera expuesto desde el inicio, se perdería su sentido más profundo, porque se cumpliría por pura mecanicidad.
Para establecer una escuela iniciática en el plano físico, la Logia Blanca necesita que el pueblo vaya conquistando su propia madurez, forjando luz propia, desarrollando la capacidad de sostenerse en el camino por si mismo. Y para que eso ocurra, son necesarios los filtros de conciencia: momentos en que el apoyo se retira, la forma institucional se transforma, y cada persona queda frente a su nivel de consciencia, aquello que logró alcanzar por su propia experiencia personal, directa.
Los Tres Círculos son la expresión concreta de ese plan que se va revelando por capas, cada Círculo abriendo lo que el anterior no podía abrir todavía.
El Primer Círculo: la Escuela
En 1950, el V.M. Samael Aun Weor recibe, al pie de la Esfinge del desierto, tres misiones específicas del Anciano de los Días:
- Fundar el ejército de salvación mundial;
- Establecer las bases para una nueva civilización; y
- Producir una nueva cultura.
A partir de ese momento, y hasta su retiro físico en 1977, el Avatara de Acuario despliega con una energía extraordinaria la misión de llevar el último mensaje de la raza a la humanidad. Funda así el Movimiento Gnóstico, que cumplió esta función, difundiendo el mensaje, rasgando el velo del Arcano, llevando la síntesis del esoterismo iniciático a todos los rincones del mundo, de forma clara, directa y accesible, despues de siglos de silencio.
Con la difusión del mensaje, como sucede con cualquier Maestro, muchos lo aceptaron, muchos no lo aceptaron y con eso se establece el Primer Círculo, que separa a un pueblo que elige entrar a las filas gnósticas, quedando establecido el núcleo de la tradición gnóstica, bajo el comando del Quinto de los Siete, el Kalki Avatara de la nueva era.
El epicentro del Primer Círculo fue la fundación de la Escuela, a través del Movimiento Gnóstico, el motor que abrió paso para la llegada la Era de Acuario y del Quinto Evangelio.
El filtro de conciencia de cada círculo expresa la energía primordial de su Guía. En el Primer Círculo, se presentava la fuerza, la voluntad, que cuando canalizada de forma incorrecta, se vuelva ira y violencia. Por eso, los discipulos forjados en estos tiempos tenían una característica combativa y contundente.
Con el retiro del V.M. Samael, en 24 de deciembre de 1977, empieza el primer desierto esotérico. Se dice que entra en un desierto, porque es un período en que hay incertitumbre. El Guía se retira y sus discípulos, incapaces de trabajar juntos, empiezan la disputa por la sucesión, tratando de presentar papeles y hacer cosas que cualquiera, en posesión de sus sentidos, tendría verguenza de hacerlo.
El pueblo, en medio a todo esto, se dispersa, cientos de lumisiales cierran, las instituciones se fragmentan aún más, surgiendo muchas designaciones nuevas… y por increíble que pueda parecer, todo esto era necesario, porque en el desierto es donde se establece el primer filtro de consciencia.
En una experiencia interna, el V.M. Samael pregunta acerca del futuro de la Gnosis y los Maestros muestran
El Segundo Círculo: La Iglesia
En 1986 comienza el Segundo Círculo bajo la guiatura del V.M. Lakhsmi Daimon, el Cristo Restaurador. Su misión no es fundar de nuevo — es restaurar. Restaurar la Iglesia Gnóstica que el retiro del Avatara había dejado en crisis, reagrupar al pueblo disperso, y entregar las joyas doctrinales que el Primer Círculo no había podido desvelar en su totalidad.
El V.M. Lakhsmi entrega las Joyas del Dragón Amarelo, revela los Misterios del Divino Daimon, cristaliza Monasterios y Templos de Misterios Mayores, forma comunidades, impulsa los Boletines — una nueva octava en los ensiñamentos sobre la muerte del ego. Su misión es profunda, quirúrgica, interior.
El filtro de conciencia del Segundo Círculo es la Santidad. El ego que confronta es la Pasión. Y el requisito para transitar genuinamente este Círculo es algo que no puede fingirse: la pureza de intención en el trabajo interior.
Entre 2005 y 2014 llega el segundo desierto. El V.M. Lakhsmi se retira físicamente, y el pueblo gnóstico enfrenta, por segunda vez en su historia reciente, la pregunta que ninguna institución puede responder por nadie: ¿soy capaz de sostenerme en el camino cuando el Maestro ya no está aquí?
El Tercer Círculo: El Colegio
En 2014, en el Monasterio Aeon 13, consagrado al pie del Monte Olimpo, en Grecia, es desvelado públicamente el V.M. Michael, Logos del Sol y expresión del Arcángel Miguel profetizado en el libro de Daniel. Con su desvelación comienza el Tercer Círculo.
El epicentro de este Círculo es el establecimiento del Colegio, la Cosecha del Sol. No se trata ya de fundar ni de restaurar: se trata de llevar a su madurez lo que los dos Círculos anteriores sembraron y cultivaron. El V.M. Samael lo anunció con precisión: el Sol quiere una cosecha de Hombres Solares, y trabaja febrilmente en estos momentos para conseguirla.
El filtro de conciencia del Tercer Círculo es la Humildad. No como virtud decorativa, sino como condición estructural: para pasar al centro del símbolo de los tres círculos concéntricos, es necesario doblar la cabeza ante algo más grande que el propio criterio. El ego que este Círculo confronta es el Orgullo — el más sutil, el más difícil de ver, precisamente porque se disfraza con facilidad de discernimiento espiritual.